Friday, October 10, 2008

Union Libre


Hay un viejo refrán popular que dice: “Matrimonio y mortaja, del cielo baja” dándonos a entender que en esos dos hechos de la vida humana no interviene la voluntad personal y es el destino fatal lo que se impone…


Es evidente que el refrán aludido solo es parcialmente certero ya que tratándose del matrimonio sigue siendo afortunadamente no solo decisión personalísima, también es la voluntad de dos seres humanos para unirse de manera consciente por amor o atracción reciproca suficientemente fuerte como para trascender y perdurar mas allá de transitorios o efímeros encuentros…


Las sociedades mas evolucionadas han elevado el matrimonio a la categoría de una institución social que se formaliza con el contrato de matrimonio precisamente para así reconocer el casamiento entre una mujer y un varón, para constituir una familia según la ley.


Entonces si por ley se instituye el matrimonio nos preguntamos quienes no estudiamos el derecho a fondo: ¿Porque tanta formalidad donde se supone el enlace y la permanencia juntos debía depender solo de la voluntad de ambos cónyuge? La respuesta me fue proporcionada de inmediato al decirme que así quedan no solo protegidos los desposados para el cumplimiento mutuo de derechos y obligaciones que se contraen con el casamiento, sino más importante aun, preservar los derechos fundamentales de los hijos nacidos del matrimonio…


Esto me lleva a concluir que en las denominadas “uniones libres” no están del todo protegidos los derechos mutuos de los cónyuges y tal vez mas complicada legalmente la situación de los hijos nacidos de esas uniones en libertad…


No deja de ser escabroso el tema por que en ocasiones nos ganan los prejuicios que luego influyen en nuestras opiniones y la verdad no somos nadie para criticar ni en broma siquiera a las “uniones libres” que incluso han logrado formar familias mas sólidas y respetables que algunas otras a pesar de haber cumplido con las formalidades legales totalmente válidas y que la vida en comunidad nos impone…


Por formulación personal y tradición familiar no dudo en considerar como indispensable el matrimonio civil con todo y esa larga lectura de la epístola de Ocampo y mas aun con todo y esos largos rituales también en el matrimonio por la iglesia, de tal suerte que si nos respetan esa manera de pensar, obviamente estaremos obligados a respetar a cualquier persona que opine o piense diferente…


Actuando en consecuencia, respeto a quienes han decidido vivir en “unión libre” formar una familia, proteger y educar a sus hijos y con ello nos dan un ejemplo vivo de que el amor entre los esposos y para sus hijos, la limpieza de sentimientos, la armonía y la estabilidad familiar son posibles y pueden existir y perdurar a pesar y/o por encima de los “candados” legales y de los convencionalismos sociales…


Al menos estadísticamente son mas los matrimonios que las “uniones libres” y tal vez ello signifique una tendencia favorable y también muy elocuente.

Hubiera... Excusa socorrida


Las personas indebidamente nos acostumbramos a culpar a otros, a las circunstancias, al destino y hasta la mala suerte para pretender justificar nuestros errores, nuestra falta de previsión, impuntualidad, equívocos, yerros, falta de concentración o la insensatez de nuestro proceder y para ello nos refugiamos en “el hubiera” como fórmula de total indefinición y para nuestra auto exculpación…


A cuantas personas nos encontramos diariamente que suspiran hondamente primero y luego exclaman si “hubiera” hecho, si hubiera pensado mejor, si hubiera estudiado, si hubiera llegado a tiempo, si le hubiera expresado, si lo hubiera previsto, si no me hubiera inhibido, si no me hubiera arredrado y así hasta el infinito pero siempre utilizando esa conjugación en tiempo compuesto del verbo “haber” y solo para en el total autoengaño no tener, no ser y no hacer todo o cuando menos algo para que las cosas sucedan, sean mejores y también funcionemos mejor en una sociedad cada vez mas demandante, complicada e interactuante…


Alguien con ironía o gran mordacidad comentaba en una tertulia que si los lexicólogos o la Real Academia de la Lengua no previera esa conjugación del verbo, los mexicanos con esa idiosincrasia que nos singulariza habrían inventado el “hubiera” para soslayar cualquier responsabilidad.


Otros ahí presentes acotaron y yo les doy la razón, que entonces hay que ir desterrando de nuestro vocabulario el “hubiera” y con nuestro proceder, lograr que las cosas buenas ocurran, que los compromisos se cumplan y posibilitar que el acaecer positivo se produzca en nuestra realidad cotidiana y con la satisfacción personal de haber hecho todo lo necesario, en tiempo y forma, sin excusa o pretexto que valga…


Es mas, en el difícil entorno de inseguridad y de violencia que están dañando gravemente la vida comunitaria y están atrasando al país, cada ciudadano debe esmerarse por cumplir con las leyes y hasta con los reglamentos de tránsito como ejemplo y para exigir mejor a las autoridades el cumplimiento de sus obligaciones y responsabilidades, sin refugiarnos en el “si hubiera mejores y mas honestos gobernantes, yo sería mejor ciudadano…”


Definitivamente está en cada uno de nosotros mejorar nuestro entorno familiar, laboral, social o estudiantil y para influir en la calidad de nuestras vidas y de los que nos rodean solo cumpliendo a tiempo con nuestros deberes y obligaciones, provocando con ello respuestas similares de los demás en un círculo virtuoso porque ya para entonces hasta pena les dará decir “si me hubieras tomado en cuenta yo habría…” etc., etc.


En ese mismo contexto y para no seguirnos lamentando en el si “hubiera votado” tal vez serían otras nuestras autoridades… Autoridades más sensibles ante la difícil situación que aqueja a las mayorías por la pobreza, el desempleo, pésimos salarios y constante elevación de los productos básicos, abusos en los cobros de energía eléctrica y violencia trágica. Debemos votar en el 2009 y 2012 para así incidir todos en nuestra realidad y no volver a lamentarnos a destiempo.

Saturday, September 27, 2008

Informar e informarse


Es muy antiguo el adagio que se hace consistir en que: “Información es poder” y hoy pese al torrente de información que nos abruma estamos obligados a estar debidamente informados para poder actuar en nuestra vida diaria y sobre todo para la adecuada toma de decisiones…


Al decir debidamente informados quiero decir saber separar lo superfluo, lo frívolo, lo intrascendente de mucha información con la que nos bombardean todos los medios de comunicación y que es preciso desdeñar por ser intrascendente para nuestras vidas…


En ese alud de información periodística, radial, televisiva o del internet, nos llega de todo quedando a nuestro libre albedrío decidir cual nos debe quedar impresa en nuestra memoria para su positiva utilización práctica.


Mucha información pero de mala calidad no nos sirve y puede influir negativamente en nuestros estereotipos, nuestra personalidad y nuestras opiniones equivocadas sobre el entorno, las personas, el futuro personal, el devenir nacional o bien, temas relevantes de perfiles mundiales…


Poco pero selecta información nutre y se transforma en nuestra principal aliada para navegar en el caudaloso río de la vida.


No se trata pues de la indispensable información que para nuestra formación y cultura encontramos en libros de texto, en las aulas y de nuestros maestros misma que ya recibimos depurada, tamizada y debidamente razonada, sino de la maraña informativa diaria de los medios sobre economía, sobre política, sobre ciencia, tecnología, cultura general y decisiones que otros toman y que nos pueden beneficiar o afectar directa o indirectamente…


Ahora bien si el caudal de datos que recibimos diariamente en los periódicos, la radio, la televisión o el internet fuera solo información sin desmenuzar, sin modificar y sin agregarle opiniones, sería de nosotros la total responsabilidad el clasificarla y luego utilizarla discrecionalmente…


El caso es que mucha de la información que recibimos nos llega ya depurada y encapsulada por expertos para su más ágil asimilación por parte de los receptores, lectores y las audiencias de cada medio de comunicación surgiendo así la figura del periodista e informador veraz y confiable.


Desde que Gutenberg inventó la imprenta se fue abriendo paso con las naturales dificultades las prensas y con ellas el periodismo escrito que por mucho tiempo ocupó el lugar de honor en las tareas informativas y la profesión periodística se volvió noble e indispensable, pero también perseguida por la intolerancia y la censura por parte del poder gubernamental o económico cuando no se plegaban a sus intereses.


Por eso son dignos de gran respeto todos aquellos periodistas que ejercieron con valentía su profesión en los llamados “tiempos heroicos” del periodismo… siendo justo recordar entre otros muchos a Francisco Zarco, Ricardo Flores Magón y mas recientemente Gabriel Garcia Márquez que lo fue antes que destacadísimo literato, José Pagés Llergo, Don Miguel Angel Granados Chapa nominado justamente para recibir la medalla “Belisario Domínguez” y el Sr. Julio Sherer, esforzándose también por un periodismo libre.


Para infortunio de nuestro país, de un tiempo a la fecha y por la violencia delincuencial que tiene rebasada a las autoridades, hoy la profesión del periodismo vuelve a ser peligrosa ya que se les vuelve agredir desde la total impunidad en que estamos viviendo…


Hoy la sociedad toda debe repudiar cualquier intento por menoscabar el derecho que los periodistas tienen para ejercer la libertad de expresión… ¡Ya basta de tanta violencia contra quienes ejercen el periodismo!!!

Saturday, September 20, 2008

¿A la deriva?


El inconveniente de la verdad es que a algunos les incomoda… El otro extremo es la mentira o el engaño que a la larga nos daña más… Por ello considero que el único camino salvador de cualquier sociedad es el realismo.

Tal vez para no comprometerse por comodidad o por simple flojera, algunos prefieren vivir en burbujas o pequeñas islas artificiales donde se evaden o se esconden de la realidad pretendiendo negarla o pasar a su lado sin reparar en ella…

Claro que hay diversas formas de mirar la realidad que hoy vive nuestro país: Una primera categoría sería los que pintan cualquier situación como color de rosa no importándoles lo difícil o complicada que sea; otros todo lo verán todo de negro y sin alternativas…

Yo creo que a pesar de que a las jóvenes generaciones velada o abiertamente se nos “prohíbe” reparar en las dificultades y se nos convoca a disfrutar románticamente esta feliz etapa de nuestras vidas, haríamos mal en ignorar o minimizar la situación difícil que desafortunadamente se vive en el país.

No se trata pues de echarle la culpa a nadie en lo particular y en este brevísimo análisis solo se darán por aludidos los que así gusten hacerlo:

Hay hoy en México un ambiente de violencia creciente donde se multiplican los delitos, retenes, masacres, secuestros y ahora en una muy grave escalada, llegó el terrorismo condenable que atenta no solo contra personas inocentes, sino que siembra la desolación entre familias inermes y debilita la confianza en las autoridades cuya principal obligación es la de otorgar seguridad a la población…

Personas mayores hacen un recuento y aseguran que nunca antes se había vivido en un ambiente de igual zozobra, total inseguridad y una insólita sensación de indignación, frustración, enojo, impotencia y conmoción generalizada, pero lo mas triste dicen, es la desconfianza total en las policías por que están infiltradas o son parte de la cotidiana delincuencia que tiene apabullada a la población pacífica, llámense trabajadores, empresarios, estudiantes, niños, jóvenes o amas de casa… ¡Nadie está a salvo hoy desafortunadamente! acotaron.

La pregunta que hoy nos hacemos todos es si el problema de la inseguridad y la violencia ya tocaron fondo o es solo una etapa donde por permanecer sin castigo, las autoridades responsables y también impunes los delincuentes, el país entraría en mayor desorden y como buque a la deriva, la sociedad tuviera que gritar ¡Sálvese el que pueda!

Estimo que para evitar se agudice la descomposición social, cada uno de nosotros debemos hacer el mejor esfuerzo para que no se nos deshaga el país por culpa de unos cuantos irresponsables y dar ejemplo de orden, de trabajo y de respeto a las leyes… Así podremos exigir a las autoridades que cumplan con sus deberes sin excusa o pretexto que para eso fueron electas o designadas y son los principales obligados para cumplir con esas mismas leyes…

Si las jóvenes generaciones con el tiempo recibiremos la estafeta y tendremos las pesadas obligaciones de los adultos de hoy, no puedo ni por un momento pensar que tenernos que callarnos, evadirnos frívolamente de esa realidad que nos rodea hoy o pretender ignorarla como si no pasara nada.

Con esa sociedad que se volcó a las calle a gritar ¡Ya basta y renuncien si no pueden! Debemos ser totalmente solidarios para evitar más deshumanización y atropellos de las autoridades obligadas a protegernos…

Saturday, September 13, 2008

¿Cual independencia?


En el “alma nacional” está profundamente impresa y arraigada la fiesta de la independencia donde recordamos con respeto a Hidalgo, Allende, Morelos y otros héroes que nos dieron Patria…

Muy a la mexicana festejamos esa memorable fecha con pirotecnia, antojitos, bebidas en abundancia, gritos, desfiles y el “clásico puente” para no trabajar…

Rememorar la Independencia Nacional es motivo de un jolgorio intenso y evocador de un hecho histórico confuso al perderse en el tiempo los detalles y conmemoramos solo el inicio de la lucha por la Independencia, no la consumación aun hoy no lograda e incluso olvidando que fue por un capricho de Porfirio Díaz el dictador, se cambió la fecha del grito para hacerlo coincidir con su cumpleaños.

Si difusos son los hechos y las fechas de la gesta heroica del cura de Dolores cuya cabeza cercenada fue exhibida por el gobierno Español en la Alhóndiga de Granaditas, hoy en los hechos, el pueblo de México prosigue inmerso en ese penoso proceso de conquistar sus libertades de una independencia inacabada.

Si los mexicanos fuéramos mas realistas y menos soñadores, si razonáramos para no evadirnos y en lugar de permitir se nos esfume el tiempo en festividades y empleáramos mejor nuestras energías en la superación real personal, de nuestras familias, nuestra ciudad, nuestro estado y nuestro país, tal vez ya hubiéramos superado el atraso, la marginación y la mediocridad que nos restan, nos minimizan la Independencia nacional.

Si lo miramos con desapasionamiento, México hoy no tiene independencia económica, somos una economía supeditada y sometida en todo a los Estados Unidos…

Carecemos de la indispensable independencia alimentaria por que se ha hundido a los campesinos de este país y ahora hasta el maíz importamos de agricultores subsidiados con millones de dólares por su gobierno mientras aquí abandonamos a nuestros agricultores…

Hoy nuestro país tampoco tiene independencia monetaria, por que nuestro peso sigue los altibajos de una economía poco competitiva, que no crece, exporta petróleo crudo, importa gasolinas caras, tiene su deuda en dólares y la paridad cambiaria se define en el extranjero y por las calificadoras que miden el “riesgo país” a su manera…

México tiene absoluta dependencia laboral por los salarios de miseria que aquí se pagan al trabajador, existe enorme desempleo y millones emigran en la búsqueda de las oportunidades que en nuestro país no existen. Depende el país en gran medida de las remesas que envían, mientras no los deportan…

En este país donde se mira con desdén y se le otorga poca importancia a una educación de calidad, no se incentivan los posgrados y la investigación científica no es ninguna prioridad gubernamental… padecemos total dependencia tecnológica

El país extranjerizó los bancos, perdió su sistema nacional de pagos y hoy carece de la más elemental independencia financiera y bancaria cuyas políticas se deciden en sus respectivas matrices y a donde se repatrían las utilidades por las altas comisiones y elevadas tasas de interés…

Hoy el país está invadido por la violencia y están limitados nuestros derechos por retenes militares y nos robaron la paz social las policías infiltradas por la corrupción… México perdió así sus libertades ciudadanas elementales y hoy padecemos la infame dependencia de la delincuencia…

¡No hay mucho que festejar si lo pensamos con total realismo y tenemos que seguir luchando como mejores mexicanos lo hicieron en 1810!

Saturday, September 6, 2008

Libertad de expresarse


Al inventar el ser humano el lenguaje, gradualmente se dio una forma más fluida y coherente de comunicarse y también lógicamente un instrumento más eficaz para el avance y el desarrollo incesante…

Según antropólogos, fisiólogos y fonetistas los primeros seres humanos, antes de cualquier rudimento en la escritura, utilizó sonidos guturales, palatino-linguales y labiodentales para fortalecer sus cuerdas vocales, desarrollándose en miles de años una importante área para el habla en nuestros cerebros…

Brotaron por doquier balbuceos, dialectos y lenguas que al paso del tiempo dejaron de usarse y se extinguieron como el arameo que hablaba N.S. Jesucristo, pero otros se fortalecen, se extienden y perduran como el idioma de Cervantes, Shakespeare, Confucio, Mahoma y Goethe…

Los historiadores nos han permitido conocer el portentoso avance logrado en la Grecia antigua por cumbres auténticas del pensamiento humano como Sócrates, Platón y Aristóteles que nos legaron una monumental cultura escrita…

Por cierto, la expresión humana no es solo hablada o escrita, es también volcada en la pintura, la escultura, la arquitectura, el canto y otras múltiples formas de comunicación.

Las expresiones humanas no siempre han tenido cauces fluidos… En la oscuridad, la ignorancia y la intolerancia de la edad media se perseguía a las mentes mas avanzadas como Bruno, Copérnico o Galileo y otros muchos fueron quemados en leña verde por disentir o sostener opiniones diversas…

Pero desde el Renacimiento empezaron a soplar vientos mas frescos de libertad y luego se han venido afianzando en los códigos, en las leyes esas libertades para decir o escribir, convirtiéndose así en un valor, un bien inapreciable y una conquista por la que se debe luchar todos los días para consolidarla…

Creo que la sagrada libertad de expresarse verbalmente o por escrito no puede quedar nunca al arbitrio o al capricho de las autoridades ni de los transitorios gobernantes… pero también y por el indispensable respeto a la vida privada y a los derechos de los demás, esa libertad debe ser ejercida con enorme sentido de responsabilidad para no caer en el extremo del libertinaje…

Respeto mucho a los profesionales de la comunicación, a los periodistas, a los informadores, a los analistas, a los articulistas, a los escritores, a los luchadores sociales, a los literatos, a los comentaristas y a todos aquellos que al decir o escribir su verdad, al emitir sus opiniones, sus juicios y sus puntos de vista, se comprometen con ellos mismos y con alguna causa.

Hoy y para bien de una sociedad en movimiento, mas despierta, enterada y mas participativa, están saturados los cuadrantes de la radio, las páginas de los periódicos, los editoriales y la televisión con plumas y voces mas variadas y disímbolas… Escuchamos y leemos las expresiones mas diversas, opiniones contrapuestas sobre temas escabrosos y se vierten análisis sobre temas relevantes de contenido político, social o económico sin mas cortapisa que la propia autocensura que sus autores se imponen voluntariamente…

A pesar de esos avances, es necesario estar muy alertas contra cualquier ataque a la libertad de expresión y contra alguna maniobra encubierta para imponer algún tipo de mordaza o de censura con la que se pretenda limitar ese derecho fundamental de todo ser humano.

Saturday, August 30, 2008

El altruismo ennoblece


La vida humana en sociedades propone algunas injusticias, ciertos abusos de unos en relación con los más débiles y desigualdades no deseadas que provocan sufrimientos.

Es decir, lo obvio que todos sentimos hambre, sed y nos aquejan enfermedades por igual sin respetar edades, rangos, posición social, dinero acumulado, fama pública, o encumbramiento circunstancial en la estructura del poder, pero la desigualdad determina que no todos posean los mismos medios para hacer frente a esas necesidades elementales o ya no digamos curar, sino prevenir la enfermedad.

Una cosa es nacer, gracias a Dios sin taras, sin minusvalías físicas y en un entorno familiar donde lo han colmado a uno de amor, de atenciones y de cuidados que nos ubican en automático dentro de los privilegiados… pero cuantos nacen cada día entre la miseria, con problemas genéticos fruto de la desnutrición o de ambientes contaminados por las industrias y la carencia de servicios básicos donde no tienen ni agua potable…

Cuantos niños desde que nacen, la misma sociedad desigual les cancela su futuro al negarles el acceso a la educación por la pobreza, el desempleo o los miserables salarios que no les alcanza ni para adquirir lo básico al no detenerse los precios incontrolables en una sociedad donde el lucro es la pauta para incrementar en millones la pobreza y la infelicidad que con ella se propagan como plagas, deteniendo el avance y creando además las condiciones para la mayor delincuencia de que se tenga memoria.

Esas mismas condiciones infrahumanas que afectan a millones de niños en una sociedad desequilibrada, producen luego ejércitos de jóvenes extraviados entre el rechazo en las escuelas y las universidades haciéndonos una sociedad cada día mas ignorante, vulnerable y atrasada que conduce a mas pobreza en un círculo muy perverso donde los menos culpables son los ciudadanos que luego llegan a la vejez a veces hasta prematura y en las condiciones mas deplorables y hoy ya no son suficientes los asilos para todas esas personas menesterosas…

Por eso y ante esa realidad en algunos corazones humanos donde no se refugia la fealdad del egoísmo, el atesoramiento enfermizo de la riqueza y la falsa comodidad de pasar de lado indiferentes ante las necesidades mas apremiantes del prójimo, surge refrescante la generosidad para compartir, servir y ayudar en la medida que podamos a los mas necesitados…

El desprendimiento y el altruismo no son equivalentes a las limosnas que en ocasiones dejamos caer fingida o jactanciosamente en las manos temblorosas del hambriento o del enfermo, el humanismo y la bondad son valores que distinguen cuando se ayuda por que surge espontáneamente esa benevolencia y esa motivación que debe ser una actitud de vida, por sensibilidad innata y sin buscar aplausos, publicidad o reconocimientos…

Que la mano izquierda no se entere de los donativos, la ayuda y los servicios que otorgas con la mano derecha para aminorar la angustia y el sufrimiento de nuestros semejantes a los que se les han vedado oportunidades por la misma sociedad desigual y muchas veces injusta…

¡El altruismo es signo de grandeza solo cuando no se espera a que toque la extrema necesidad en tu puerta, si no cuando te das tiempo y lugar para ir a su encuentro con largueza, con sinceridad, satisfacción intima y solo por servir al que mas lo necesita sin esperar nada a cambio!